lunes, 8 de octubre de 2012

Hipocresía y otras virtudes



A_ ¿Qué es eso que hay en la nevera?
B_ Un latón de atún de kilo ¿por?
A_ Los caladeros de atún están sobreexplotados y encima están hasta arriba de mercurio, comprar eso es contribuir a matar el planeta...
A_ ¿Coca Cola? las corporaciones malignas nos dominan y tu bebiendo Coca Cola...
B_ Por lo menos no me piden permanencia cuando me pillo una lata.
A_ ¿Lata? pero la reciclarás ¿no?
B_ Si... cuando salgo de clase y me pillo una en la máquina, me recorro los mil metros que hay hasta el contenedor azul...
A_ ¿Azul? ¿Tu no reciclas verdad?
B_ Lo justo y necesario, bueno tío me voy a reprografía a imprimirme un PDF, que me tengo que empollar el Paleolítico medio en Villatripas de Arriba...
A_ Pero... los árboles, tanto portátil y tecnología y que le den al Amazonas.
B_ Por cierto, moralina con patas, ¿te has enterado de que el gobierno de España, se ha gastado cuarenta millones de euros en comprar derechos de emisión de CO2 a Polonía? pudiendo gastarlos en modernizar infraestructuras o incentivar las renovables...
A_ Son todos unos gorrinos... "y gorrinas", por eso no voto.

Cuantos de ustedes (me refiero a mis dos suscriptores, porque no hay muchos más lectores) no han participado en alguna de las dos posturas y han acabado llamando al otro hipócrita, ese gran insulto del que hoy hago bandera.

Vivir de acorde con los ideales de uno es muy difícil, buscad cualquier católico practicante, ecologista, anarquista, comunista, pepero... la lista de hipócritas es tan larga como borregos en el planeta.

Estaba fisgoneando música que suelo escuchar en Youtube, pero con las traducciones y de repente me aparece un vídeo de un filósofo esloveno hablando de un grupo bastante extraño y políticamente incorrecto del cual soy seguidor, desde que un colega me lo mostró hace unos años.


Y ¡Voilà! entendí la idiosincrasia de Laibach, un grupo que atrae por la estética y los mensajes cuestionables y ahora puedo justificar con un lenguaje cultureta que me guste una música tan rara. 


Pero es que, hay que fastidiarse, mirando más cosillas de este tío de aspecto michaelmooriano y nervioso, muchos de mis prejuicios hacia los que cursan filosofía se han suavizado un pelín (tranquilos, seguís siendo para mi, una panda de porreros perroflauticos, que llenais de chustas el jardín del campus, mientras el Estado se deja los cuartos en los doce años que os cuesta acabar la carrera).

Y es que, en el fondo aceptar nuestra hipocresía, rompiendo las tradicionales líneas subversión/conformismo, aceptando el sistema establecido, renegando de los vicios y malas praxis inherentes al mismo, que tradicionalmente hemos tolerado, pero que en la teoría deberíamos erradicar y perseguir, es lo que realmente haría alcanzar rendimientos de escala positivos a la democracia, al liberalismo y al Estado de bienestar.

Porque sin socialdemócratas activos,activistas y militantes (demócratas, liberales seguidores de Keynes) el cuerpo electoral de la socialdemocracia se plaga de conformismo, indiferencia o ganas de rebelión. Y lo que es peor borreguismo, ya no electoral, sino económico. Y eso es lo que los malutos quieren.

Así que a luchar con las herramientas de un sistema imperfecto pero democrático, lleno de errores e injusticias, para aliviar los problemas que el mismo sistema provoca y de paso cambiar el mismo progresivamente, en el día a día, con pequeños actos y en la participación activa, de lo que después serán grandes actos colectivos, traducidos en los depósitos de soberanía.

Porque el hecho de que tiremos cosas a los contenedores de reciclado, aún a sabiendas de que después irán al mismo vertedero, en un país dónde prima la tiranía en la que el Iphone 8 y el nuevo Seat León, nos hagan tirar el Nokia ladrillo y el Corsa viejuno pero funcional, que contamina mucho... es completamente hipócrita, pero oiga, es un principio.
A que parece sencillo... 

Solo falta que algún hippie concienciado con el tema consiga convencer a una manada de idiotas, que buscan algún salvapatrias y algunas siglas a las que seguir (yo formo parte activa de esa masa gregaria y estúpida) consiga colocar cosillas como "más centros de reciclado al final de la cadena de basuras" con un programa de incentivos y de viabilidad a largo plazo, convincente y un concurso público para seleccionar limpiamente, a la empresa a la que se adjudique la obra, en el programa electoral... y que se cumpla si les votan, en caso contrario, ejecución sumaria de la carrera política de estos cabrones, mediante la militancia activa en el partido, al tiempo que propugnan listas abiertas para que futuros linchamientos tengan más público y palos.

Así que, si para que el reciclaje funcione, hace falta un poco de hipocresía, haciendo un acto de fe, creyendo que servirá para algo, que si todos hacemos lo mismo, el mundo irá mejor y pregonando con el ejemplo, a lo mejor tenemos que reciclar un poco nuestro sistema, empezando por creer en el y dando ejemplo, aunque sabiendo que a corto plazo no servirá de nada y supondrá las collejas de decenas de amigos y conciudadanos, pero si todos hacemos lo mismo...

Bendita hipocresía, consciente hipocresía.

Blancanieves hace tiempo que no se pasa por  el centro de estética






4 comentarios:

El hombre que bascollea al hombre que comia pomelos dijo...

Reciclar es importante,
sino de que viviria LERMA???
Aunque todo va al mismo vertedero!!!

Anónimo dijo...

¿Lerma? Pero ¿qué te ha hecho el pobre? No te referirás a Blasco, que se recicla todos los años... aunque ahora le ha caído una buena y se ha tenido que ir...

Anónimo dijo...

Luis, además de a Zizek te he encontrado a otro parecido razonable!

Espero a que tiendas mas a Zizek, al menos en el aspecto discursivo!

https://www.youtube.com/watch?v=8bc32Vb4Q0U)

Ludovico Escriva dijo...

... Sin comentarios, Por cierto, deduzco que eres Perez.

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