miércoles, 21 de noviembre de 2012

KRAJINA


Manifestantes celebrando la absolución de los
generales, en la plaza principal de Zagreb


Se ha hecho justicia, pero justicia de la buena, incrédulo ante la noticia, más típica de un tribunal "popular" bananero, que de lo que se supone, el cuerpo judicial internacional más importante del mundo, dos angelitos han salido absueltos, Ante Gotovina y Mladen Markač.

 Sus nombres al españolito medio, no le sugieren nada, supongo que por eso, la noticia apenas ha tenido calado en nuestro país. Erase una vez, un país llamado Yugoslavia, un país cuyos dirigentes, cargados de nacionalismo orgánico, se encargaron de insuflar el odio a través de heridas nunca cerradas, heridas que se remontan a la Gran Guerra, heridas que hicieron de la primera generación de yugoslavos criados en paz, víctimas y verdugos de si mismos.

La Primera Guerra Mundial en los Balcanes, fue una continuación de las guerras
Balcánicas de principios del XX, pero con el añadido de la participación
 de los grandes imperios europeos.


Gracias a ciertos países de la actual Unión Europea, suministradores de herramientas de muerte y maestros en el arte de la guerra, nunca gratuitos. Y al resto, que miró a otro lado, los vecinos pudieron destriparse con más impunidad y los defensores del pueblo pudieron bombardear, al pueblo.

Tras la independencia unilateral de Eslovenia, la Croacia de Tudjman, procedió a proclamarse independiente, gracias a la nueva política de rearme de las repúblicas federadas yugoslavas al margen del ejército yugoslavo, cuando el monopolio de la violencia legal desaparece, todo es posible, a la vista de que cualquiera podía proclamar su independencia gracias a referendos, en algunos casos de dudosa limpieza, las ahora minorías étnicas, mayoría en su región, procedieron a independizarse del recién independizado Estado, debido a que ellos también pudieron beneficiarse de la política de rearme de las milicias locales.

Lo que apuntaba a una guerra relámpago de independencia, como ocurrió en Eslovenia, evolucionó a una guerra de limpieza étnica, ya que Tudjman no estaba dispuesto a renunciar a territorio de su país. Pero no satanicemos a los croatas, el hecho de que el JNA (Ejército Nacional Yugoslavo) avanzase imparable hacia el noroeste para garantizar, ya no la integridad del país, si no el apoyo logístico a las milicias de las minirepúblicas serbias en Croacia, que al igual que las croatas, hacían de las suyas sin disciplina militar, ni código ético alguno, solo guiados por patriotismo y afán de supervivencia, no presagiaba voluntad de diálogo por ninguna de las partes.

Pero el polvorín se enciende con la proclamación de la independencia de Bosnia, proclamada por el líder musulmán de la república, transformó un conflicto político, en una guerra religiosa, si no lo era ya antes, dónde la República Socialista Yugoslava de Serbia, movió ficha, apoyando a los serbios de  Bosnia, pero Croacia hizo lo propio con los croatas bosnios, lo que aparentemente eran conflictos étnico-religiosos derivados de independencias en un marco culturalmente no homogéneo, se transformó en una guerra de conquista claramente desigual, en un todos contra todos, dónde las eventuales alianzas tribales entre enemigos, servían para eliminar a terceros, tras lo cual, volvían a matarse. 

Conforme los territorios, tradicionalmente heterogéneos, empezaban a limpiarse de impurezas étnicas, cada región ya fuera controlada por un ejército, una milicia o la mismísima ONU, acabó transformándose en una reserva, de tal manera, que el bombardeo selectivo de barrios, con artillería pesada y aviación, acabó limitándose a la ciudad martir de Sarajevo, auténtico gueto de bosnio-musulmanes refugiados de las zonas controladas por serbios y croatas.
Asedio de Sarajevo, sin comentarios

Por "decreto ley", llega la paz, las tradicionales fronteras se mantienen gracias a la intervención de la ONU, en las independizadas repúblicas, pero la población, en la práctica totalidad de las zonas de conflicto, distaba mucho de la de preguerra, eran "etnoregiones", algo que en los países de la antigua Yugoslavia, solo se atribuye a Bosnia o Macedonia, ya que en Croacia y Kosovo ya no quedan casi serbios, pero hubo un tiempo, breve, pero lo hubo, en el cual Croacia también las tuvo.
En el azul más claro las Krajinas serbias, pero en gris las zonas bosnio-musulmanas.

Aún recuerdo mi agradable estancia en Belgrado, un poco etílica, he de reconocerlo, dónde tuve el placer de conocer a personas, no imbuidas por el nacionalismo serbio, muchas veces imperante en la juventud, que no ha vivido la guerra en su casa, personas alegres de rostro triste, algo que me recordaba a los habitantes de Sarajevo. Personas que, cuando les preguntabas de dónde eran, miraban cabizbajos al suelo, o eludían la pregunta.

Son los expatriados, gentes de sangre sucia, cuyos apellidos y culto a veces no corresponden con los requisitos a cumplir para tener derecho a vivir, gente que no entiende el gran pecado que cometieron sus padres por amarse, o sus ancestros por procrear en el lugar equivocado. Gentes que al pronunciar la palabra "Krajina", alzan la vista, te miran a los ojos, incrédulos de que un extranjero, siquiera conozca la tragedia oculta en esa palabra.
Sin comentarios

Cuando Tudjman y Milosevic, los líderes en guerra de Serbia y Croacia, se reunieron para repartirse el pastelito de Bosnia, renunciaron a ciertas reivindicaciones territoriales, para evitar la guerra en suelo patrio y centrar sus esfuerzos bélicos en rapiñar terruños bosnios, para mayor gloria de la ampliación de la patria, el hecho de que el ejército yugoslavo, el ejército serbio y las milicias serbobosnias, abandonaran la autoproclamada en territorio croata, república serbia de Krajina, hizo que solo las milicias de voluntarios radicales "chetniks" y los vecinos, se quedaran para defender ese territorio hasta el último suspiro, con los tradicionales escuadrones de la muerte, animando a los no serbios a abandonar el pueblo y vaya que lo consiguieron.

Pero ahora, las "Krajinas" serbocroatas, estaban fuera del proyecto de la Gran Serbia y rodeado de territorio enemigo, solo el alto el fuego de la ONU, tras el destape del pacto secreto entre serbios y croatas, pudo parar un baño de sangre inevitable. 


Es ahora cuando intervienen los dos angelitos del principio, ya en paz, establecidas las Krajinas como protectorados de la ONU, con autonomía dentro de Croacia, el presidente croata, el ultranacionalista, Franjo Tudjman, con el proyecto de adhesión a la UE para el 2012, ordenó un ataque frontal con todo el ejército croata, dirigida la "Operación Tormenta" por estos dos generales, Gotovina y Markač, que con la colaboración del gobierno bosnio, supuso la ocupación, la eliminación de la autonomía y la limpieza étnica de casi medio millón de serbocroatas, la práctica totalidad de los ciudadanos croatas de etnia serbia, los cuales ante la muerte y degradación a ciudadanos de segunda, solo pudieron huir.
Sin comentarios

Geográficamente lo lógico, era establecerse en la República Serbia de Bosnia, pero cientos de miles de personas que lo han perdido todo, no podían ser bienvenidas en una región asolada por la guerra, el paro y un déficit de infraestructuras que sigue arrastrando hoy. Por lo que una gran parte, acabó en Serbia, dónde el nacionalismo de un sector importante de la población, que en la mayoría de los casos, no ha vivido  la guerra en su casa y el hecho de que Serbia ya tuviera sus problemas económicos y sociales, les ha transformado a ellos y al resto de refugiados de otras partes de la antigua Yugoslavia, en mera propaganda nacionalista, pero socialmente unos parias, maltratados por empresarios sin escrúpulos, cabezas de turco, acusados de recibir la mayoría de las prestaciones sociales.

"¿De dónde soy? no lo se, mi familia es croata, pero soy serbia, vivo en serbia, pero aquí no soy serbia"

"Mi mamá es ortodoxa y mi padre tiene apellido musulmán, pero yo soy ortodoxa, nací en Bosnia y me gustaría volver alguna vez, porqué aquí no me siento a gusto, para que te contraten, tienes que estar dos semanas trabajando de prueba, pero estoy acostumbrada, cuando lleve catorce días me tirarán"

No todos los casos son así y de todo hay en todas partes, pero mientras las víctimas del nacionalismo serbio, tienen una visibilidad internacional y los criminales serbios son perseguidos y juzgados, con otros criminales de guerra y líderes, cuyo historial basta para que se pudran en prisión, no pasa lo mismo, reciben un trato diferente o incluso se les permite dirigir un país.

No hay santos en la ex-yugoslavia, pero si millones de mártires, que ven cómo su sufrimiento es utilizado para propagar el odio, esta sentencia, no va a ayudar para que las diferentes comunidades se reconcilien, más bien al contrario.

"¿Nacionalismo? ya tuvimos un curso intensivo de eso, cuando veo una bandera, aunque sea la mía, siento ira, en Yugoslavia, contra Yugoslavia, vivíamos mejor"



3 comentarios:

Nedim dijo...

Hola,

Soy refugiado Bosnio de esta triste guerra de la que hablas, llevo 21 años viviendo en España, me ha parecido genial la entrada, muy bien explicada.

Ludovico Escriva dijo...

Gracias Nedim, significa mucho para mi un comentario como ese, si eres hablante de bosnio (serbocorata) me harías un gran favor si pudiéramos practicar.

Maria Romero dijo...

Buenas tardes, Soy de Venezuela y estoy haciendo una presentación sobre el nacionalismo en Europa, me ha tocado el tema de Kraja o mejor dicho la krajina, me gustaría muchisimo que me proporcionaras más información y si es posible fotos :) o me contactaras para contarme un poco más sobre tu perspectiva, que me ha encantada porque no la percibo con un sesgo tan grade como otros artículos que he leído anteriormente, esta presentación es muy importante para mi porque vale muchisima nota pero a medida que he ido leyendo me ha interesado mucho el tema y deseo trasmitir una información que valga la pena a mis compañeros que no tienen ni idea de este suceso, espero contar con tu colaboración y aqui te dejo mi email para que me contactes mlra.2793@gmail.com

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